Colaboración Social

Los trabajos de colaboración social son una medida de fomento del empleo consistente en que personas perceptoras de prestaciones o subsidios por desempleo son adscritas a administraciones públicas y entidades sin ánimo de lucro para realizar actividades que sean de utilidad social y redunden en beneficio de la comunidad.

Los trabajos han de tener carácter temporal, no tratarse de meras tareas habituales y permanentes de la Entidad, coincidir con las aptitudes físicas y formativas de la persona desempleada y no suponer cambio de su residencia habitual, manteniendo el trabajador el derecho a percibir la prestación o el subsidio por desempleo que le corresponda, no implicando la existencia de relación laboral entre la persona desempleada y la entidad en que se presten dichos trabajos.

La entidad en que se presten los trabajos debe comprometerse a satisfacer a cada trabajador/a la diferencia entre la cantidad que percibe en concepto de prestación o subsidio por desempleo y el importe total de la base reguladora para el cálculo de su prestación, así como a costear el desplazamiento desde su domicilio habitual hasta el lugar de trabajo si procediera.

En todo caso, se garantizará el 100 por 100 del salario mínimo interprofesional vigente en cada momento, incluyendo la parte proporcional de las pagas extraordinarias.

Asimismo, la entidad deberá ingresar en la Tesorera General de la Seguridad Social las cuotas correspondientes por accidentes de trabajo y enfermedades profesionales.